Las vacunas llevan más de dos siglos ayudando a prevenir enfermedades infecciosas, pero muchas personas no tienen claro qué ocurre exactamente en el organismo tras recibirlas ni quién decide cuándo toca ponerse cada una. Este es un repaso a cómo funcionan las vacunas y a cómo se organiza el calendario de vacunación en España.
¿Qué es una vacuna?
Una vacuna es un producto biológico que sirve para prevenir enfermedades infecciosas. Contiene el propio germen causante de la enfermedad, muerto (inactivado) o debilitado (atenuado), o bien una parte del microorganismo que no puede provocar la enfermedad pero sí activar el sistema inmune.
La vacunación es, además, una forma sencilla y eficaz de protegernos antes de entrar en contacto con la infección. Se administra normalmente mediante inyección, aunque algunas vacunas se toman por vía oral o se administran por vía intranasal.
¿Cómo funcionan las vacunas?
Las vacunas recrean la enfermedad sin llegar a causarla. Al vacunarnos, el organismo se encuentra por primera vez con el germen que contiene la vacuna y reacciona produciendo anticuerpos específicos contra él.
Si más adelante entramos en contacto con el microorganismo real, el cuerpo ya tiene preparadas las defensas que lo reconocen y pueden atacarlo. Esa respuesta «aprendida» es la que nos proporciona inmunidad frente a futuros encuentros con el agente que provoca la enfermedad.
¿Qué tipos de vacunas existen?
Según su finalidad, las vacunas pueden ser preventivas, para evitar adquirir la enfermedad, o terapéuticas, para frenar el desarrollo de una enfermedad que ya se ha producido. Según su composición, se distinguen varios tipos:
- Vivas o atenuadas: contienen el agente infeccioso vivo pero debilitado. Es el caso de la triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis), la varicela o la fiebre amarilla. No se recomiendan en embarazadas ni en personas inmunodeprimidas.
- Inactivadas: están compuestas por bacterias o virus muertos, o por una parte de ellos. Un ejemplo es la vacuna de la hepatitis A.
- Toxoides: contienen una toxina inactivada producida por el virus o la bacteria. Es el caso de las vacunas frente a difteria y tétanos.
- Conjugadas: como las del neumococo, el meningococo o Haemophilus influenzae b.
- Recombinantes: utilizan microorganismos no patógenos a los que se les introduce, mediante ingeniería genética, parte de los genes del patógeno. Es el caso de las vacunas de la hepatitis B y del papilomavirus.
- De ARNm: contienen el código genético del virus, que el cuerpo utiliza para generar anticuerpos. Algunas vacunas frente al SARS-CoV-2 emplean esta tecnología.
¿Quién puede vacunarse?
Prácticamente todo el mundo puede vacunarse. Hay situaciones concretas en las que la vacunación está desaconsejada o debe posponerse:
- Enfermedades o tratamientos crónicos que afecten al sistema inmunitario, como la quimioterapia.
- Alergias graves o potencialmente mortales a algún componente de la vacuna, que son muy raras.
- Una enfermedad grave el día de la vacunación. En ese caso, los niños deben vacunarse en cuanto se encuentren bien. Las enfermedades de intensidad moderada y la fiebre baja no contraindican la vacunación.
Estos factores varían según la vacuna. Si hay dudas sobre si tú o tu hijo podéis recibir una en concreto, lo más recomendable es consultarlo con un profesional sanitario.
¿Son seguras las vacunas?
Antes de autorizarse, las vacunas se someten a estudios estrictos para comprobar su seguridad, y después se mantiene una vigilancia constante de los posibles efectos secundarios. Cuando aparecen, suelen ser reacciones locales leves, como enrojecimiento en la zona de la inyección, dolor, hinchazón o fiebre, según la vacuna. Los efectos graves, incluidas las reacciones alérgicas, son excepcionales.
La probabilidad de enfermar por una enfermedad prevenible mediante vacunación si no se administra la vacuna es mucho mayor que la de sufrir un efecto secundario por la vacuna. Por eso el beneficio supera con creces el riesgo.
¿Qué es el calendario de vacunación?
Un calendario de vacunación es una secuencia cronológica de las vacunas que se administran de forma sistemática a toda la población de un área geográfica o de un país.
En España se sigue el calendario común de vacunación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que recoge qué vacunas se recomiendan según la edad. Es una herramienta de salud pública que beneficia a toda la población, tanto a quienes se vacunan como a quienes no.
¿Quién decide qué vacunas incluye el calendario?
El CISNS es el organismo que adopta acuerdos para armonizar aspectos importantes de los programas de salud de las comunidades autónomas. En él están representadas todas las comunidades y el Ministerio de Sanidad, y sus decisiones se basan en evaluaciones científico-técnicas.
Dentro del CISNS, la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones propone recomendaciones sobre los programas de vacunación a partir de la evidencia científica y de la epidemiología de las enfermedades inmunoprevenibles. Para incluir una vacuna nueva, o para modificar el programa (añadir o quitar una dosis, o cambiar la pauta), se evalúan cinco criterios:
- Carga de enfermedad.
- Efectividad y seguridad de la vacuna.
- Repercusiones de la modificación en el programa de vacunación.
- Aspectos éticos.
- Evaluación económica.
Las recomendaciones se aprueban por consenso. Después, el establecimiento, la ejecución y la evaluación del calendario en cada territorio son competencia de las comunidades autónomas, por lo que puede haber diferencias entre ellas.
¿Por qué es importante seguir vacunando?
Al vacunar protegemos a la persona y, en muchas ocasiones, también a la colectividad frente a enfermedades que pueden ser frecuentes y graves, incluso mortales o invalidantes. En nuestro medio, muchas de las enfermedades para las que existen vacunas han desaparecido o están muy controladas gracias a la vacunación. Si se dejara de vacunar, probablemente podrían volver a aparecer.
Un poco de historia
La primera vacuna la desarrolló en 1796 el médico inglés Edward Jenner, a partir de la viruela de las vacas, y de ahí viene el nombre: «vacuna» procede del latín vacca. En 1979, casi dos siglos después, la Organización Mundial de la Salud declaró erradicada la viruela en todo el mundo.
Claves para recordar
- Las vacunas sirven para prevenir enfermedades infecciosas.
- Al vacunarnos se estimula el sistema inmune, que genera defensas específicas contra el patógeno.
- Existen varios tipos de vacunas según su composición.
- El calendario de vacunación recoge qué vacunas se recomiendan y a qué edad, y en España lo acuerda el CISNS y lo aplican las comunidades autónomas.
- Ante cualquier duda sobre qué vacuna necesitas o si puedes recibirla, consulta con un profesional sanitario.
