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Diagnóstico y tratamiento de la conjuntivitis neonatal

Conjuntivitis en el recién nacido

La conjuntivitis neonatal es una afección ocular que se presenta en los recién nacidos durante las primeras semanas de vida. Aunque puede ser alarmante para los padres ver que los ojos de su bebé están irritados o con secreciones, la conjuntivitis es tratable si se aborda de manera adecuada. Para ello es necesario conocer las causas de la conjuntivitis neonatal, su diagnóstico y cuáles son los tratamientos disponibles.

¿Qué es la conjuntivitis neonatal?

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada y transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. En los recién nacidos, esta inflamación puede ser causada por una infección bacteriana, viral, química o incluso por un bloqueo del conducto lagrimal.

Dependiendo de su causa, la conjuntivitis neonatal puede variar en severidad, desde una irritación leve hasta una infección grave. Es fundamental que los padres y cuidadores estén atentos a los signos y síntomas para poder actuar rápidamente en busca de tratamiento médico.

Causas de la conjuntivitis neonatal

Existen diversas causas de conjuntivitis neonatal, cada una con un tratamiento específico. Las más comunes incluyen:

Tratamiento de la conjuntivitis en el recién nacido

El tratamiento de la conjuntivitis neonatal depende de su causa, por lo que es esencial un diagnóstico adecuado realizado por un profesional médico. A continuación, se describen las opciones de tratamiento más comunes:

Conjuntivitis química

La conjuntivitis química generalmente no requiere tratamiento específico más allá de medidas de confort. Los síntomas suelen desaparecer por sí solos en uno o dos días. Mantener los ojos del bebé limpios con agua tibia y estéril es suficiente para aliviar las molestias.

Conjuntivitis bacteriana

La conjuntivitis bacteriana requiere un tratamiento más agresivo, que generalmente incluye:

Conjuntivitis viral

El tratamiento de la conjuntivitis viral depende del tipo de virus que la cause. En el caso del virus del herpes simple, el médico puede recetar medicación antiviral para evitar complicaciones graves como las úlceras corneales, que pueden afectar la visión del bebé.

Es importante seguir las instrucciones del médico al pie de la letra y asegurarse de completar el tratamiento para prevenir la recurrencia de la infección.

Obstrucción del conducto lagrimal

La mayoría de los casos de obstrucción del conducto lagrimal se resuelven por sí solos durante los primeros meses de vida. El médico puede recomendar realizar masajes suaves en la esquina interna del ojo del bebé para ayudar a abrir el conducto. Si la obstrucción persiste más allá del primer año de vida, se puede considerar un procedimiento quirúrgico menor para abrir el conducto.

Cuándo consultar a un médico

Es importante que los padres consulten a un médico si notan cualquier signo de conjuntivitis en su recién nacido, como ojos enrojecidos, hinchazón, secreciones o dificultad para abrir los ojos. Las infecciones oculares en los recién nacidos pueden progresar rápidamente y, en casos graves, afectar la visión.

Si el bebé también presenta fiebre, irritabilidad extrema, letargo o si los síntomas de la conjuntivitis no mejoran después de algunos días de tratamiento, se debe buscar atención médica de inmediato.

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