La farmacéutica CSL ha inaugurado sus nuevas oficinas en Barcelona, en un acto institucional celebrado tras la unificación de CSL Vifor y CSL Behring como una única compañía. Ambas multinacionales farmacéuticas estaban radicadas en la ciudad desde hace décadas y, con este proceso, CSL mantiene Barcelona como sede estratégica de operaciones.

En España y Portugal, la compañía cuenta con más de 30 años de trayectoria, casi 100 empleados y varios lanzamientos recientes de terapias innovadoras. A nivel mundial, CSL invirtió 1.400 millones de dólares en I+D durante el último año y mantiene 59 ensayos clínicos en marcha.

El acto contó con la participación de Rosemary Morris-Castico, embajadora de Australia en España; Marta Villanueva, regidora de Salud del Ayuntamiento de Barcelona; Carles Campuzano, presidente de la Comisión de Salut del Parlament de Catalunya; y Antoni Plasència, director de Recerca i d’Innovació del Departament de Salut de Cataluña.

Barcelona, innovación y autosuficiencia en plasma

Según ha señalado António Charrua, director general de CSL Iberia, la inauguración supone “un refuerzo al compromiso de la compañía por estar todavía más cerca de los pacientes, de los profesionales sanitarios y de las instituciones con las que colaboran cada día”.

Durante su intervención, ha destacado que Barcelona “se ha consolidado como uno de los grandes referentes biomédicos de Europa” y ha señalado que la compañía está orgullosa de formar parte de un ecosistema que destaca por su talento, su capacidad investigadora y su apuesta por la innovación.

La compañía CSL, con más de 110 años de historia, está presente en más de 100 países. Sus soluciones ayudan cada año a millones de personas en áreas como inmunología, hematología, vacunas y enfermedades respiratorias. Además, 8,8 millones de pacientes en todo el mundo son tratados con sus terapias derivadas de plasma y recombinantes.

Charrua ha recordado que CSL cuenta con una de las mayores redes de obtención de plasma del mundo, clave para la producción de terapias utilizadas en enfermedades raras, urgencias, cirugías y cuidados intensivos.

Durante la inauguración también tuvo lugar una mesa redonda sobre innovación farmacéutica, autosuficiencia en plasma y colaboración público-privada. En ella participaron Anna Millan, directora general del Banc de Sang i Teixits; Elvira Bisbe, presidenta del Col·legi de Metges de Barcelona; Pere Soler, presidente de la Fundació Barcelona para las Immunodeficiències Primarias en Pediatría; Daniel Aníbal García Diego, presidente de Fedhemo; y Miquel Salas, director de acceso y escalado en Biocat.

Por último, Charrua ha puesto de manifiesto que, en España y Portugal, CSL lleva más de 30 años trabajando “con la misma convicción que en el resto del mundo: acercar la innovación a los pacientes y contribuir a un sistema sanitario más fuerte y sostenible”, ha concluido.