Menos del 3% de los trabajadores nocturnos consiguen ajustar sus ritmos circadianos, lo que explica la persistencia del deterioro del sueño y sus consecuencias.
El trabajo en horarios rotativos afecta aproximadamente a una de cada cuatro personas trabajadoras en España, situándose en torno al 23% de la población activa. Este modelo de organización laboral, cada vez más extendido por la demanda de servicios continuos en sectores como la sanidad, el transporte, la seguridad o la industria, se ha convertido en un elemento determinante en la calidad del descanso y la salud de los empleados.
Con el objetivo de analizar este impacto y proponer soluciones, la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y la Alianza por el Sueño han presentado una nueva guía centrada en la relación entre la turnicidad laboral y el descanso nocturno. El documento recoge tanto los efectos del trabajo a turnos sobre el sueño como estrategias dirigidas a empresas y trabajadores para reducir sus consecuencias.
Según el Dr. Juan Carlos Rueda, presidente de AEEMT y miembro del Grupo de Economía y Empresa de la Alianza por el Sueño, “el trabajo a turnos se ha convertido en una realidad creciente e inevitable que exige respuestas urgentes desde las políticas públicas, la prevención de riesgos laborales y la cultura organizativa. Por ello, es fundamental mejorar el control del tiempo y el uso de estos turnos para minimizar su impacto en la salud, la seguridad y el rendimiento de los trabajadores, teniendo en cuenta que el sueño es un factor que interviene direcatemente en el desempeño laboral”.
Impacto en la salud física, mental y social
Los especialistas advierten de que las consecuencias de los turnos no se limitan al cansancio. La alteración del sueño se asocia a un mayor riesgo de patologías cardiovasculares, así como a un incremento de problemas de salud mental como ansiedad, depresión, estrés crónico o síndrome de desgaste profesional.
De hecho, distintos estudios apuntan a que las personas con horarios rotatorios presentan una probabilidad significativamente mayor de sufrir depresión en comparación con quienes trabajan en horario regular. A ello se suma el aumento del riesgo de accidentes laborales, especialmente durante el turno nocturno, donde la probabilidad de incidentes puede elevarse de forma notable debido a la fatiga acumulada y la desincronización de los ritmos biológicos.
Otro factor relevante es el impacto en la vida cotidiana. La falta de coincidencia con los horarios familiares y sociales dificulta la conciliación, reduce el tiempo de interacción con el entorno cercano y puede generar tensiones en las relaciones personales, afectando al bienestar emocional.
Hábitos que agravan el problema
La guía también alerta sobre determinadas conductas que pueden empeorar la situación, como el uso de estimulantes o hipnóticos para intentar regular el sueño. Entre los trabajadores a turnos, una parte relevante recurre a estas sustancias para mantenerse despiertos o conciliar el descanso, aunque los expertos advierten de que estas prácticas pueden agravar el desajuste del ritmo biológico y favorecer el agotamiento a largo plazo.
Asimismo, la dificultad para sincronizar el sueño con los ciclos naturales provoca que muchas personas presenten síntomas similares al jet lag de forma recurrente, con episodios de somnolencia diurna, irritabilidad y problemas digestivos.
“El sueño es una de las facetas más perjudicadas de los trabajadores a turnos y ello influye en la energía, el estado de ánimo, la concentración e incluso la vida familiar y social. Este desajuste de los ritmos naturales puede aumentar la fatiga, el estrés y el riesgo de problemas físicos y emocionales a largo plazo. Aunque no es posible eliminar por completo estos efectos, existen medidas sencillas que pueden ayudar a mitigarlos y favorecer nuestra higiene del sueño”, afirma la Dra. Carmen Bellido, coordinadora del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales en el Hospital de Castellón y coordinadora del Grupo de Economía y Empresa de la Alianza por el Sueño.
Propuestas para mejorar el sueño de los trabajadores
El documento subraya la importancia de intervenir tanto a nivel organizativo como individual. Entre las recomendaciones dirigidas a las empresas se incluyen una planificación más personalizada de los turnos, la reducción de consecutivos nocturnos, la mejora de los espacios de descanso y la implementación de programas de promoción de la salud del sueño.
A nivel individual, los expertos aconsejan mantener rutinas de descanso lo más estables posible, evitar el uso de pantallas antes de dormir, cuidar la alimentación y consultar a profesionales sanitarios ante dificultades persistentes para conciliar o mantener el sueño.



