España mantiene un papel destacado en la investigación clínica de Johnson & Johnson Innovative Medicine. En 2025, la compañía llevó a cabo 214 ensayos clínicos en el país, en los que participaron más de 4.500 pacientes, según ha destacado con motivo del Día Mundial de los Ensayos Clínicos.
“Los ensayos clínicos son una pieza clave para transformar la investigación en soluciones reales para los pacientes. En Johnson & Johnson trabajamos para seguir impulsando avances científicos que permitan ampliar el conocimiento sobre enfermedades complejas, evaluar nuevas opciones terapéuticas y contribuir a dar respuesta a necesidades médicas aún no cubiertas”, ha señalado Miguel Zaballos, director de Investigación Clínica de Global Clinical Operations Iberia de Johnson & Johnson Innovative Medicine.
Más del 70% de los ensayos se centran en Oncología y Hematología
De los 214 ensayos que la compañía tenía en marcha en España en 2025, 81 se encontraban en fase 3, 39 en fase 2, 53 en fase 1, 36 en fase 4 y 5 en fase 0. Esta actividad abarca distintas áreas, entre ellas Oncología, Hematología, Inmunología, Neurociencias, Enfermedades Infecciosas y Vacunas, Hipertensión Arterial Pulmonar y Enfermedades Cardiovasculares, Metabólicas y Retinopatías.
En concreto, más del 70% de los ensayos clínicos que Johnson & Johnson Innovative Medicine desarrolla en España están dedicados a Oncología y Hematología. Según Zaballos, la investigación clínica ofrece a los pacientes “la oportunidad de acceder a la innovación terapéutica años antes de que esté disponible de forma generalizada”, algo que supone un avance en el abordaje de la enfermedad y en la calidad de vida.
Además, el equipo del centro ha contribuido con más de 220 publicaciones científicas y 150 patentes. “La investigación preclínica es el punto de partida para transformar la ciencia en tratamientos que puedan mejorar la vida de los pacientes”, ha señalado José Manuel Bartolomé, director del centro.
Por su parte, Zaballos ha subrayado que el compromiso de Johnson & Johnson pasa por seguir convirtiendo el conocimiento científico en nuevas posibilidades para los pacientes, bajo criterios de rigurosidad, seguridad, calidad y cumplimiento regulatorio. “Nuestro objetivo es contribuir a cambiar el curso de enfermedades complejas y mejorar la vida de las personas a través de la ciencia”, ha concluido.



