La enfermedad venosa crónica (EVC), considerada la patología vascular más frecuente en España, afecta ya al 48,5% de la población, según los datos presentados este martes en Madrid durante la presentación del informe Más allá de lo visible: la realidad de la enfermedad venosa crónica. Pese a su elevada prevalencia, especialistas y representantes sanitarios advirtieron de que sigue siendo una enfermedad “banalizada, infradiagnosticada e infratratada”, lo que retrasa su detección y favorece su progresión hacia estadios más graves.

La EVC, más prevalente entre las mujeres —con una afectación del 64%—, suele manifestarse inicialmente con síntomas como pesadez, dolor e hinchazón de piernas, arañas vasculares o varices. Sin embargo, en fases avanzadas puede derivar en complicaciones como úlceras venosas, además de asociarse a un mayor riesgo cardiovascular y a un deterioro significativo de la calidad de vida.

“El hecho de que no sea una enfermedad mortal ni altamente incapacitante ha contribuido históricamente a subestimarla, incluso entre algunos profesionales sanitarios”, señaló durante la rueda de prensa la Dra. Cristina Feijoo, secretaria del Capítulo Español de Flebología y Linfología (CEFyL), quien alertó sobre la progresión silenciosa de la patología cuando no se interviene a tiempo.

Los pacientes en el centro de la cuestión

El informe, impulsado con el aval científico de CEFyL, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) y el Consejo General de Enfermería (CGE), incorpora por primera vez un enfoque centrado en la experiencia del paciente. A través de un focus group con personas afectadas, el documento identifica necesidades no cubiertas, barreras asistenciales y problemas de adherencia terapéutica, además de plantear recomendaciones estratégicas para mejorar el abordaje de la enfermedad.

Entre las principales conclusiones, los expertos destacaron la necesidad de reforzar la prevención y la detección precoz desde atención primaria, enfermería y farmacia comunitaria. “La enfermedad venosa crónica no solo implica dolor o pesadez; condiciona horarios, rutinas y bienestar emocional, limitando numerosas actividades cotidianas”, explicó el Dr. Juan Peiró, coordinador del Grupo de Trabajo de Vasculopatías de SEMERGEN.

VenDETECTA, una campaña de concienciación y detección precoz

En este contexto, también se anunció la segunda edición de la campaña VenDETECTA, promovida por Laboratorios Servier, que se desarrollará entre el 4 y el 14 de mayo en 37 centros sanitarios de 10 comunidades autónomas. La iniciativa combinará acciones formativas dirigidas a profesionales sanitarios con actividades de cribado y pruebas rápidas para la detección precoz de insuficiencia venosa dirigidas a la población general.

Como novedad, la campaña contará este año con una web específica, frenarevc.es, desde la que se ofrecerá información sobre síntomas, prevención y tratamiento de la EVC.

David Pérez-Barreno, presidente de la Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas, reivindicó durante el encuentro el papel de enfermería en el manejo de esta patología: “Somos clave para detectar cambios, reforzar el autocuidado y acompañar al paciente en una enfermedad que a menudo no recibe la atención que merece”.

Los especialistas insistieron en que la prevención sigue siendo uno de los pilares fundamentales para frenar la progresión de la enfermedad. Mantener un peso saludable, realizar ejercicio físico regular, evitar periodos prolongados de bipedestación y descansar con las piernas elevadas figuran entre las principales recomendaciones para reducir el riesgo de insuficiencia venosa.

Con iniciativas como VenDETECTA y la publicación del nuevo informe, profesionales y asociaciones buscan situar definitivamente a la enfermedad venosa crónica en la agenda sanitaria y combatir su histórica invisibilidad clínica y social.