Los resultados del estudio fase 3 MajesTEC-3 refuerzan el potencial de teclistamab en combinación con daratumumab en pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario que habían recibido entre una y tres líneas previas de tratamiento. Los datos, presentados en la Reunión Anual de la Sociedad Internacional del Mieloma (IMS), muestran un control sostenido de la enfermedad y un beneficio en supervivencia con esta combinación.

Uno de los análisis, basado en un modelo de curación por mezcla, estimó que más del 85% de los pacientes tratados con teclistamab y daratumumab podrían presentar un riesgo de mortalidad y una esperanza de vida similares a los de la población general de su misma edad. El modelo también predijo que la mediana de supervivencia global sería casi cuatro veces superior con la combinación que con el tratamiento estándar utilizado como comparador.

La reducción de la progresión explica el beneficio en supervivencia

El estudio comparó teclistamab más daratumumab con daratumumab y dexametasona en combinación con pomalidomida o bortezomib. El análisis incluyó a 291 pacientes tratados con la combinación y a 296 con el comparador, con el objetivo de evaluar si el control prolongado de la enfermedad podía traducirse en resultados de supervivencia próximos a los de la población general.

Los modelos estimaron una proporción de pacientes potencialmente curados del 86,6% en términos de supervivencia global con teclistamab y daratumumab, frente al 0% con DPd/DVd, aunque la estimación del grupo comparador estuvo sujeta a una incertidumbre mucho mayor. La esperanza de vida restante estimada fue de 18,5 años con la combinación, frente a 4,9 años con el comparador y 21,1 años en una población general de características similares.

Un segundo análisis post hoc mostró que la combinación redujo un 90% el riesgo de progresión de la enfermedad frente al tratamiento estándar. A los 36 meses, la incidencia acumulada de progresión fue del 8,7% con teclistamab y daratumumab, frente al 62,1% con DPd/DVd. La supervivencia global a los tres años fue del 83,3% frente al 65%, respectivamente.

Además, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad por causas distintas a la recaída entre ambos grupos de tratamiento. A partir de los 10 meses, la supervivencia global favoreció a teclistamab y daratumumab, con una reducción del 78% del riesgo de muerte frente al comparador.

El Dr. Luciano J. Costa, profesor de Mieloma Múltiple y director del Programa de Investigación y Tratamiento del Mieloma Múltiple de la Universidad de Alabama en Birmingham, ha señalado que estos resultados muestran hasta qué punto la elección del tratamiento en la primera recaída puede condicionar la evolución del paciente a largo plazo. Según ha explicado, el control sostenido observado con la combinación abre la posibilidad de ir más allá de retrasar una nueva recaída y alcanzar un control duradero de la enfermedad.

Por su parte, Ester in ’t Groen, directora del Área Terapéutica de Hematología para Europa, Oriente Medio y África de Johnson & Johnson, ha destacado que la posibilidad de que la esperanza de vida de estos pacientes se aproxime a la de la población general supone un resultado esperanzador y refuerza la evidencia sobre la combinación.

El estudio MajesTEC-3 continúa en curso y su seguimiento permitirá comprobar si los resultados observados confirman las predicciones realizadas por los modelos. En agosto de 2026, la Comisión Europea aprobó teclistamab en combinación con daratumumab para pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario que hubieran recibido al menos una línea previa de tratamiento.