El consumo de hipnóticos y sedantes en España ha aumentado más de un 3% en la última década y su uso sin receta también ha crecido en el último año.
La falta de sueño se ha convertido en un problema de salud pública con importantes repercusiones sanitarias, sociales y económicas. Ante esta situación, la Alianza por el Sueño ha puesto en valor la estrategia impulsada por Francia para promover un descanso de calidad y ha reclamado a las autoridades españolas la puesta en marcha de una Estrategia Nacional del Sueño que sitúe este hábito saludable entre las prioridades de las políticas sanitarias.
En julio de 2025, el Gobierno francés aprobó la Hoja de ruta interministerial en favor de un sueño de calidad 2025-2026, un plan que contempla 25 medidas destinadas a mejorar la higiene del sueño, sensibilizar a la población y crear entornos más favorables para el descanso. La iniciativa cobra especial relevancia porque la situación en ambos países es muy similar: el 45% de los franceses afirma sufrir algún trastorno del sueño, mientras que en España el 43,3% de la población presenta síntomas relacionados con el insomnio.
Un problema con consecuencias a nivel sanitario y económico
La Alianza por el Sueño recuerda que dormir mal no solo afecta a la salud, sino también a la productividad y a la economía. El insomnio crónico se asocia a una pérdida de entre 44 y 54 días de productividad al año por trabajador debido al absentismo y al presentismo laboral, lo que supone un coste estimado de unos 12.000 millones de euros anuales.
A ello se suma el elevado consumo de benzodiacepinas para tratar el insomnio. España continúa siendo el país con mayor consumo de estos fármacos y, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, el uso de hipnóticos y sedantes ha aumentado más de un 3% durante la última década.
«No podemos continuar con esta situación tan perjudicial. Además de los graves efectos que las benzodiacepinas pueden suponer para la salud, consumidas muchas veces sin receta médica, el gasto en estos fármacos supera los 100 millones de euros anuales para el sistema sanitario. Necesitamos disponer de alternativas más adecuadas para el manejo del insomnio crónico mediante tratamientos innovadores y seguros», afirma la doctora Odile Romero, coordinadora del Grupo Sanitario de la Alianza por el Sueño.
Una estrategia del sueño pendiente en España
Desde la organización recuerdan que, durante el último año, han desarrollado diferentes herramientas dirigidas a profesionales sanitarios, centros educativos e instituciones, como la Pirámide del Sueño, una guía de hábitos saludables; una Guía Práctica de Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) y un documento sobre el cuidado del sueño en el trabajo a turnos.
La Alianza considera que estas iniciativas pueden servir de apoyo a las administraciones, pero insiste en que España necesita una estrategia nacional que coordine acciones de prevención, educación y atención sanitaria para abordar un problema que afecta a millones de personas y cuyo impacto continúa creciendo.



